Se ampara Telcel contra CFC

La empresa de Carlos Slim argumentó que Pérez Motta expresó a la prensa su postura antes del fallo

Abel Barajas

Ciudad de México  (31 mayo 2011).- Telcel presentó una demanda de amparo en la que reclama que la Comisión Federal de Competencia (CFC) debió recusar a su presidente Eduardo Pérez Motta, de votar la histórica multa de 11 mil 989 millones de pesos, por presuntas prácticas monopólicas.
La compañía de Carlos Slim alegó que el 7 de abril pasado, la CFC sesionó y decidió multarle, sin resolver previamente una recusación presentada contra Pérez Motta y sin haber notificado en forma debida la resolución a esta solicitud.
Radiomóvil Dipsa, razón social de Telcel, había pedido desde el 25 de marzo a la CFC que Pérez Motta no votara el procedimiento que derivó en la multa multimillonaria, porque antes del fallo ya había realizado manifestaciones a la prensa que cuestionaban su objetividad.
La telefónica aseguró que el 5 de abril, al enterarse que la CFC tenía programado fallar en dos días más el expediente DE-37-2006, enviaron un escrito a la comisión para recordarle de la existencia de una solicitud de recusación no resuelta.
Telcel afirmó que el 7 de abril, día de la multa, la CFC subió a su página electrónica dos acuerdos con fechas 4 y 6 de abril, con los que declaró notoriamente improcedente la recusación de Pérez Motta. Dichos autos, alega la firma, no le fueron notificados debidamente.
El amparo de la telefónica, representada por Alfonso López Melih, es precisamente contra la decisión de no recusar a Pérez Motta y la falta de notificación oportuna de esta resolución de la CFC.
La Juez Décimo Segundo de Distrito en Materia Administrativa, Blanca Lobo Domínguez, será la responsable de resolver la demanda.
De fallar a favor de Telcel, en principio la multa sería anulada y la CFC obligada a pronunciarse de nueva cuenta sobre la recusación de su comisionado presidente, además que el procedimiento y la sanción económica contra la telefónica también volverían a ser repuestos.
El pasado 7 de abril, Pérez Motta fue el fiel de la balanza, en la sesión donde la CFC resolvió el expediente de Telcel, pues con su voto de calidad rompió el empate en el pleno y llevó con ello a que la comisión sancionara a la telefónica.
Según la demanda de garantías, el comisionado presidente de la CFC emitió previo a la sanción, diversas opiniones a los medios de comunicación que comprometían su imparcialidad en el procedimiento.
"Se desprende que ya tiene una convicción formada sobre la manera de resolver este asunto, por lo que se vería seriamente afectada su imparcialidad y objetividad al emitir actos en el procedimiento y, en fin, al dictar la resolución o dictamen definitivo", estableció el amparo.
Algunas de las manifestaciones que le cuestionan, ocurrieron en declaraciones a Bloomberg Televisión en enero de 2008, así como el 1 y 2 de marzo de este año a diarios de circulación nacional, de acuerdo con el expediente.
"Las tarifas de interconexión tienen que reflejar mejor los costos. Eso detendría la discriminación contra una red en particular, ya sea fija o móvil", dijo en ese entonces Pérez Motta a Bloomberg.
Para Telcel, cuando el funcionario afirmó que las compañías de telefonía móvil deben reducir las tarifas por la terminación de llamadas desde líneas fijas, ya opinaba en relación con el futuro regulatorio del procedimiento que llevó a la sanción, como si ya hubiese sido resuelto.
La empresa también combate la multa y reclama que la CFC no tiene atribuciones para pronunciarse sobre temas regulatorios de telecomunicaciones como lo es el servicio de telefonía móvil e la interconexión, lo que corresponde a la Cofetel.
Por ello, reclamó la inconstitucionalidad de diversos artículos de la Ley Federal de Competencia Económica y su reglamento.